domingo, 23 de agosto de 2015

Yo tambien tengo 21 gramos de alma.

No me molesta que me quieran. A veces me molesta que me quieran. Me siento censurada a la hora de escribir. Escribo midiendo mis palabras. Ojala pudiera sacar toda la basura que dejaron dentro mío y toda la basura que yo misma deje en algún lado de mi mente sin hacer sentir mal a nadie. Sin que nadie exagere. La vida es fuerte todos sabemos eso. La adolescencia también. Escribo todo lo que siento. Quizás mañana ya no sienta lo mismo que hoy. Soy un subi-baja continuo. No deberían dejarse llevar por nada de lo que escribo. Si yo me estanco en cada párrafo nadie debería hacerlo. Uno no sabe en que va a terminar cada texto. Una palabra llama a la otra y asi se va escribiendo una parte de tu historia. Una parte. Algunos párrafos solo son menos de un cuarto de gramo en mis 21 gramos de alma. En cada cosa que escribo dejo una parte de mi alma, esta se puede fraccionar demasiado. Imposible es distinguir que texto abarca mas partes en mi y cual menos. Deberían limitarse a leer y comprender un poco el cerebro de una persona algo desquiciada que intenta expresarse sin importar el "que dirán" lo que pasa por su mente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario